Nació el primer bebé en Estados Unidos proveniente de un útero donado por una persona fallecida

Se realizó en la Clínica de Cleveland y el parto no tuvo ninguna complicación.

Lindsey McFarland, ciudadana estadounidense, deseaba convertirse en madre. Pero un problema con su útero se lo impedía. No importaba cuántos tratamientos de fertilidad realizara, su embarazo era imposible.

Aplicó para ser candidata a un trasplante y a finales del 2017 por fin llegó su oportunidad. Una paciente en edad fértil y con la matriz sana acababa de fallecer. La operación se realizó, a pesar de que en el mundo nunca había nacido un bebé de un útero trasplantado desde una persona muerta.

Dos años después, su hija nació sana y salva. Se convirtió en la primera bebé de Estados Unidos en haber nacido bajo estas condiciones, y la segunda en el mundo. En Brasil ocurrió esta hazaña en diciembre del 2018.

Pero el camino y avance de la ciencia para llegar a ese punto no fue sencillo. En el mismo hospital en donde se realizó este procedimiento, Cleveland Clinic, en 2016 se intentó realizar el primer trasplante de útero.

Todo parecía bien al inicio y la operación se había resulto con éxito. Pero antes de que pudiera intentar concebir un bebé, los doctores se dieron cuenta de que el donante, antes de realizarle la extirpación del útero, desarrolló una enfermedad bacteriana que había sido difícil de identificar.

Los doctores tuvieron que notificar a la mujer y quitarle la matriz. Después ya no pudo ser candidata a un trasplante.  Sin embargo, los errores los ayudaron a realizar, posteriormente, procedimientos exitosos.

Como el caso de McFarland. La mujer quedó embarazada a finales del 2018. Por su situación médica estuvo monitoreada constantemente por los doctores. A pesar de que era la primera vez que el caso de un embarazo de un útero proveniente de un donante fallecido se daba, los especialistas se mantuvieron positivos.

Toda la gestación se llevó a cabo en completa normalidad y sin complicaciones. El día del parto, que fue realizado a través de cesárea, un equipo de casi dos decenas de médicos acompañaban a la madre. Pero tampoco hubo problemas.

El trasplante y el parto formaron parte de un programa llamado Trasplante uterino para el tratamiento de la infertilidad del factor uterino de la Clínica de Cleveland. “A través de esta investigación, nuestro objetivo es hacer que estos eventos extraordinarios sean comunes para las mujeres que eligen esta opción. Estamos agradecidos con el donante y su familia, su generosidad permitió que el sueño de nuestra paciente se hiciera realidad y que naciera un nuevo bebé”, dijo Andreas Tzakis, Doctor parte del programa.

Fuente: Infobae

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