La caída del yuan, un arma de doble filo para China

Si bien ofrece una ayuda a los exportadores chinos en plena guerra comercial con Estados Unidos, hay temor de una desestabilización financiera.

El desplome del yuan ofrece una ayuda bienvenida a los exportadores chinos en plena guerra comercial con Estados Unidos.

Pero es un rompecabezas para Pekín, temeroso de una desestabilización financiera y que podría tratar de frenar la depreciación de la moneda.

Entre mediados de junio y principios de agosto, la moneda china cayó un 7%, y el lunes un dólar valía 6,85 yuanes, su nivel más bajo desde mayo de 2017.

El presidente estadounidense Donald Trump ha criticado la “caída libre” del yuan y acusa a China de “manipular su moneda” para “atacar la competitividad” en Estados Unidos, lo que el régimen comunista niega.

La caída del yuan tiene el efecto positivo para los exportadores de abaratar sus productos en el exterior, en un contexto difícil por los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos chinos por valor de 34.000 millones de dólares.

El yuan débil “convierte en más baratos los precios de las exportaciones chinas” y “favorece la competitividad”, explica Julian Evans-Pritchard, de la consultora Capital Economics.

La incógnita sigue siendo si Pekín manipula voluntariamente su moneda, como asegura Trump.

Es verdad que el yuan no es libremente convertible y solo puede fluctuar un máximo de 2% frente al dólar con respecto a un curso fijado diariamente por el Banco del Pueblo de China (PBOC, banco central).

Pero el banco central asegura tener en cuenta las tendencias del mercado.

Según los analistas, la actual caída de la moneda china se explica por la presión de los inversores y es un reflejo de la “preocupación” del mercado frente a la guerra comercial y de que los inversores esperan “la flexibilización monetaria” del PBOC para estimular la economía, confirma Dariusz Kowalczyk, un analista de Crédit Agricole.

Sin embargo, en julio, las autoridades decidieron “claramente no impedir la caída del yuan”, asegura el experto.

Pekín, AFP/NA.

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