Chile decretó el estado de catástrofe en tres regiones por los incendios forestales

El gobierno chileno decretó este martes el estado de catástrofe en tres regiones del sur del país donde se registran 630 focos de incendios que han destruido 9.300 hectáreas, informó Rodrigo Ubilla, subsecretario de Interior.

La medida fue adoptada para las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía debido al “aumento significativo” de los siniestros en esas zonas donde 630 focos destruyeron 9.500 hectáreas hasta el momento, indicó Ubilla en rueda de prensa.

Este decreto de excepción tiene como fin nombrar un encargado nacional para “coordinar todas las acciones preventivas” con órganos del estado como Policías y Fuerzas Armadas, que deberán controlar el orden público en las zonas afectadas, explicó la autoridad.

“El gobierno debe disponer de todos sus recursos a fin de dar tranquilidad y poder paliar estas circunstancias que son tan adversas. Fundado en esto es que ha decretado” el estado de catástrofe, indicó Ubilla.

El martes, más de una docena de incendios forestales se mantenían activos desde el fin de semana en la región de la Araucanía, en el sur de Chile, donde unas 125 personas resultaron damnificadas y más de 7.000 hectáreas fueron destruidas por las llamas, informaron este martes autoridades.

Las altas temperaturas del verano austral, que superan los 30 grados, han colaborado en que 16 incendios se mantengan activos en la región de la Araucanía (a 680 km al sur de Santiago) y cerca de medio centenar de viviendas calcinadas, informó por su parte Jorge Atton, gobernador de la región.

“Han mejorado las condiciones climáticas y eso nos ayuda en el combate a los incendios”, indicó Atton a la prensa.

El gobierno chileno mantiene en alerta roja las zonas afectadas por el fuego, donde unas 30 aeronaves y una veintena de brigadistas de bomberos forestales combaten las llamas que el fin de semana se cobraron la vida de dos ancianos, las dos víctimas que dejaron los siniestros que las autoridades estiman fueron provocados de manera intencional.

Si en el sur el fuego provocó estragos, el norte chileno se vio golpeado por intensas lluvias en las zonas cordilleranas que provocaron el desborde de ríos e inundaciones en el desierto de Atacama, el más árido del mundo, afectando principalmente al turístico poblado de San Pedro y Calama, una importante ciudad minera, donde rige una alerta amarilla.

Más al norte, en la región de Arica y Parinacota, la crecida de varios ríos provocaron inundaciones que cortaron importantes rutas, entre ellas la que une la ciudad de Arica –la más septentrional de Chile- con el resto del país, mientras que al menos cinco poblados rurales se encuentran aislados. Las autoridades estiman que las lluvias continuarán durante esta semana.

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