Autorizan a las fuerzas de seguridad, a realizar escuchas en casos de narcotráfico y secuestros

La Corte Suprema de Justicia de la Nación habilitó locutorios para escuchas telefónicas online en la sede de la Policía Federal  para intervenir solo en casos de narcotráfico y otros delitos graves, con el fin de agilizar las causas. Apuntan además a implementarlo con la Gendarmería, la Prefectura y la Policía de Seguridad Aeronáutica (PSA), tal como informó el sitio Perfil.

Las escuchas se hacían hasta ahora desde 28 boxes que funcionan en la sede de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco, ex OJOTA), ubicada en la Avenida de los Incas 3834, en Capital Federal. Sin embargo, ante el aumento de casos contra el narcotráfico, secuestros, desapariciones, prófugos y otros delitos, las fuerzas de seguridad pidieron tenerlos en sus propias sedes para poder intervenir en forma más rápida. En la actualidad, la Dajudeco mantiene unas 5.000 líneas telefónicas intervenidas por orden de jueces federales y provinciales. De ellas, “unas 300 necesitan de un escucha online por la gravedad de los casos”, explicaron fuentes judiciales al periodista Daniel Santoro del diario Clarín. Cuando no existe una urgencia, el equipo de la Dajudeco graba y luego manda los audios al juez, pero la cosa cambia cuando se trata de un delito en que está en juego la vida de una persona u otro elemento de gravedad. Además, como hasta ahora es difícil para los magistrados de las provincias conseguir una intervención telefónica por los pocos recursos disponibles en el interior, la Dirección impulsa estos acuerdos con las fuerzas de seguridad federales. De este modo, con los locutorios de las fuerzas de seguridad “se federalizará esta herramienta para todos los jueces”, completaron.

La creación de los locutorios se hizo “siguiendo un estricto protocolo y siempre bajo la orden de un juez”, añadieron las fuentes judiciales citadas. Un ejemplo de ello es que la Gendarmería pasó de intervenir en 600 a 1.000 casos de narcotráfico y sus investigadores necesitan “pinchar”, en promedio, 50 teléfonos por día. La habilitación de un cable de fibra óptica desde la sede de la Avenida de los Incas hasta esos locutorios en el Departamento Central de la Policía Federal “se hizo bajo una serie de normas” y el control de la Dajudeco que supervisa el miembro de la cámara federal porteña, Martín Irurzun, y su secretario letrado y candidato a juez federal de Lomas de Zamora, Juan Rodríguez Ponte. Cada semana y de modo presencial, los boxes son auditados por la Dajudeco. Pese a ello, la intervención de un teléfono debe ser “pedida por un juez, quien debe especificar a qué fuerza delega la tarea y el nombre de los efectivos que tendrán acceso a las escuchas en un estricto marco de confidencialidad”, entre otras medidas de seguridad. Además, para entrar a los boxes hay un control biométrico y registros de aquellos que estén autorizados a escuchar o desgrabar las cintas.

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